LA AUDIENCIA Nacional notificó ayer la sentencia del macrojuicio celebrado el año pasado contra 25 presuntos miembros y/o colaboradores de los clanes de los Charlines y los Caneos. Aunque las tres cuartas partes, según precisa la sentencia, ya habían sido condenados con anterioridad por hechos similares -tráfico de cocaína y hachís- y la mayoría tienen un amplio currículo delictivo, en esta ocasión, según el tribunal, no se ha desvirtuado su presunción de inocencia. ¿Eran inocentes? Tampoco ha quedado acreditado. Fueron absueltos porque la sala no dio por buenas las declaraciones de uno al que no han dejado vivir, precisamente para que no pudiese ratificarlas en el juicio. ¿Alguien se va a rasgar las vestiduras por esta sentencia? Me temo que no.