Otro frente abierto

GONZALO PARENTE

OPINIÓN

04 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

POCO a poco nos vamos enterando de algo por lo cual los más informados ya hace años que han emprendido una campaña para no quedarse sin recursos energéticos dentro de poco tiempo. Algo de esto ya fue publicado sobre la posibilidad de que alrededor del 2030 el gas sustituya al petróleo, que será un bien escaso. Varios indicios confirman estas previsiones, que van afectar sobre todo a los países industrializados. Los intereses geoestratégicos de los grandes consumidores de petróleo y gas, primero en Oriente Medio, después en el Cáucaso, también en América Latina (Bolivia y Venezuela); las prospecciones en África atlántica son todavía una incógnita sin resolver, ahí está el caso del Sáhara; las disputas para conseguir el trazado de los grandes oleoductos para que puedan pasar a través de unos u otros países, con objeto de llegar al Mediterráneo o al Índico. Afganistán, Turquía o Ucrania, están formando frentes de conflicto que basan su importancia en las necesidades de abastecer de petróleo y gas a Europa, la India, Japón y China. Pues bien, acaba de abrirse otro frente de conflicto por motivo de un oleoducto que va a llevar el petróleo y el gas desde Irán a la India, pasando por Pakistán. La India ha cambiado al ministro de la Energía por haberse comprometido con Irán para este proyecto a cambio de no votar en su contra en la reunión de la Agencia Internacional de la Energía Atómica que se acaba de celebrar. Ello significaría el enfrentamiento con EE.??UU. Pero la India necesita importar dos tercios de la energía que consume. Ese es un problema insalvable, lo mismo que les sucede a China y a Japón. Ya se está pensando en volver al carbón y a la energía nuclear para producir electricidad.