TRAS VARIOS aplazamientos, por fin la NASA ha conseguido lanzar (el 19 de enero) la sonda espacial Nuevos horizontes con destino a Plutón, adonde llegará en el año 2014. Está propulsada por energía nuclear, obtenida del reactor de plutonio que lleva en su interior. El camino que ha de recorrer la sonda es largo, ya que Plutón es el planeta más externo de los nueve del sistema solar: Mercurio, Venus,Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón. Dista casi 6.000 millones de kilómetros del Sol, y la Tierra está a unos 150 millones de kilómetros. Las anomalías gravitatorias de la órbita de Urano llevaron al descubrimiento de Neptuno y a la predicción (Lowell, 1905) de la existencia de un planeta, más alejado del Sol que Neptuno. En 1930, Tombaugh, astrónomo norteamericano, localizó ese planeta por el método del centelleo: se superponen fotografías de la misma zona del cielo, tomadas en distinto momento, haciendo coincidir las estrellas fijas, y se observa el movimiento de un punto brillante: el planeta al que se llamó Plutón. Dada su lejanía, Plutón tarda unos 248 años en completar su órbita alrededor del Sol y gira muy lentamente en torno a su eje, de tal manera que completa una vuelta cada 6,4 días. Está constituido por una mezcla de rocas y gases helados y tiene una atmósfera muy enrarecida constituida principalmente por metano. La temperatura máxima de la superficie de Plutón está próxima al cero absoluto y es de -230 °C. Por su larga noche (más de tres días terrestres), Plutón podría prestarse a la celebración de verbenas de larga duración. Sin embargo, debido a su atmósfera de metano y a su bajísima temperatura, parece poco probable que a este planeta se le pueda llamar Plutón verbenero. Con las informaciones que envíe la sonda de la NASA dentro de 8 o 10 años puede cambiar el criterio y enterarnos de si es un Plutón de ese tipo.