ESTAMOS perfectamente informados: el acuerdo presupuestario de la UE, alcanzado en la madrugada del sábado, representa para España un «éxito incuestionable» (Zapatero) y un «fracaso clamoroso» (Rajoy). No en vano se trata de un acuerdo que satisface «los principios de equidad, solidaridad e innovación» (Zapatero) y «es tremendamente injusto para España» (Rajoy). Podemos concluir pues, sin asomo de duda, que «Europa mantiene su solidaridad con España» (Zapatero) y que España será «la gran pagana de la ampliación europea» (Rajoy). Si esto no arroja suficiente luz sobre lo ocurrido, no es culpa de Zapatero ni de Rajoy. Porque ellos lo ven así de claro. Si usted quiere entenderlo haciendo sus cuentas, la cosa mejora. Según Zapatero, España recibirá hasta el 2014 más dinero del que aporta a la Unión Europea (16.181 millones de euros más). El PP dice que esa cifra incluye 10.000 millones heredados de Aznar y que la realidad es que hemos perdido el 85% del saldo neto, como se deduce de la afirmación de Blair de que «España está cediendo unos 40.000 millones de euros»... Si ya no le quedan dudas, no se preocupe, aún queda la comparecencia del presidente del Gobierno y el consiguiente debate en el Congreso el próximo miércoles.