Información en la página 35 PARECE que el Gobierno va a gastarlo todo con tal de sacar adelante una ley antitabaco sin fisuras, más dura que el sujetador de la Dama de Elche. A pesar de la voluntad de consenso de la que siempre dice hacer gala el Gobierno, esta vez han hecho la suya por la fresca y han rechazado las salas de fumadores en el trabajo que pedía CiU; van a tumbar el pago de los tratamientos de deshabituación que el PP coló en el Senado y parecen estar dispuestos a sacar la chequera ante sus socios con tal de mantener el plazo de ocho meses para que los establecimientos hosteleros adecúen sus negocios. A mí ya me cogen con el cigarrillo de plástico, pero todos seríamos felices si el Gobierno se mostrara tan tenaz con otros aspectos como lo hace con el tabaco. ¿Con el Plan Galicia, por ejemplo?