09 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.
EL SORTEO era importante, pero sólo relativamente. Porque el aficionado español prefiere no creer en las estadísticas. De hacerlo, mejor borrarse. La selección que ahora dirige Luis Aragonés, y antes otros como Sáez, Camacho o Clemente, no necesita, por desgracia, vitrinas en las que colgar trofeos importantes. El aficionado español prefiere siempre el borrón y cuenta nueva. Por eso espera que este verano, en Alemania, suene otra canción y que la selección rojilla paralice el país con éxitos y buen fútbol. Y si bien se mira, no hay razones para pensar lo contrario. Al menos, mientras no empiece a rodar el balón en Leipzig, el equipo de Luis tiene tantas posibilidades como el que más. Como dice el dicho futbolero, «dependemos de nosotros».