Gobernar por el móvil

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

¿DÓNDE estuvieron los miembros de la Xunta en los años en los que los populares gobernaron Galicia? Desde luego, muy lejos. Lejísimos. La clave nos la dio ayer mismo el conselleiro Méndez Romeu al descubrirnos que el Gobierno de Fraga dejó una deuda de 13 millones de euros, 2.163 millones de pesetas, para entendernos, que corresponden a las llamadas de los 2.300 teléfonos móviles que utilizaron. En realidad la Xunta no hizo más que poner en práctica aquella exitosa fórmula de gobernar por el móvil, ideada por Álvarez Cascos, que como la catástrofe del Prestige lo pilló al pobre de cacería, pues tuvo que afrontar la crisis a través del móvil para mandar el barco al quinto pino. Y ya sabemos lo que pasa cuando se gobierna por el móvil. Pues que haces una llamada al despacho, otra a una amiga, otra al hijo que está haciendo un máster en Nueva Jersey, otra otra vez a la amiga, y se van los 13 millones de euros sin que te des cuenta. Algunos tuvimos siempre la sospecha, y así lo dijimos, de que los populares no estaban gobernando Galicia desde aquí. Que aquí sólo venían a presidir fiestas de la tercera edad o a pronunciar el pregón en la feria de la exaltación y degustación de la alcachofa. Pero lo que se dice estar, estar, nunca estuvieron. Porque si hubiesen estado aquí, como estamos los demás, al menos un par de tardes al mes, no precisarían de 2.300 teléfonos móviles ni pulirse 13 millones de euros en llamadas. Pero como estuvieron fuera, pues ahora ha llegado Méndez Romeu y los ha descubierto. O, lo que es lo mismo, ha confirmado nuestras sospechas de que los gobiernos populares de la Xunta estuvieron siempre muy alejados de Galicia. Ahora nos queda lo más difícil. Saber dónde estaban. Porque, visto lo visto, incluso puede que estuvieran en Babia.