SOMOS mejores que Malta. En las cuestiones importantes. No sólo le metimos 13 goles cuando había que meterle 13 goles para estar en la Eurocopa, sino que ahora nuestra educación es mejor que la de ellos. Y que la de Portugal. Puede, incluso, que sea mejor que la de Azerbaiyán y la de Turkmenistán. Aunque en lo que respecta al fracaso escolar y a otros parámetros educativos, los escolares españoles están a la cola de Europa. Pero, eso sí, por encima de Malta. Que la educación vaya como va no parece ser lo preocupante para algunos sectores de nuestra sociedad, formados por padres, colegios, profesores, Iglesia y Partido Popular. Lo que les preocupa es la enseñanza de la religión en las aulas públicas, que parece ser que no es como ellos quieren que sea. Y por eso esta misma tarde van a hacer una demostración de su fortaleza tomando las calles de Madrid. Uno, que ya va teniendo sus años, no se ha encontrado todavía con un niño que queriendo estudiar religión en un colegio público no haya podido. Por eso no entiende muy bien por qué se monta esta trifulca ni por qué quieren saltarse la Constitución, que dice que estamos en un Estado aconfesional, cuando están despellejando a otros que también se la quieren saltar. Pero bueno, éste es el país que hay. Esta tarde, manifestación. Que puede resultar especialmente llamativa porque en esto de llevar pancartas los señores obispos, los señores arzobispos y los señores del PP no tienen una gran experiencia. Podían tenerla de haberse manifestado como lo hicimos otros contra la guerra de Irak. Pero entonces no quisieron, porque aquellos manifestantes éramos unos pancarteros que ladrábamos nuestro rencor por las esquinas. Los de esta tarde no. Los de esta tarde son unas honorables ciudadanos preocupados porque sigamos siendo mejores que Malta.