SI NO fuese por la fe ciega que tenemos en María Magdalena, nos lo tomaríamos a chirigota y haríamos cuchufletas. Pero visto el entusiasmo con el que la señora ministra de la cosa esa de Fomento se ha tomado siempre todo lo relacionado con Galicia, incluido el plan del mismo nombre, pues no tenemos otro remedio que tomárnoslo en serio y al pie de la letra. La señora ministra y el señor presidente de la Xunta mantienen el objetivo de concluir el AVE entre A Coruña y Vigo en el 2007. Vamos a ver. Hoy es sábado, 5 de noviembre del 2005. Es decir, que pasado mañana, como quien dice, estamos ya en el 2007. Tenemos tramos sin licitar, tramos atascados, retraso en la declaración del impacto ambiental, y un plazo de ejecución medio de 36 meses. Tenemos que poner las traviesas, los raíles, electrificar, probar y echar a andar. Y todo eso lo vamos a hacer de aquí a pasado mañana. Vamos a andar un poco «exigidos», que es lo que decía aquel jugador del Dépor que andaba cuando Arsenio le pedía que corriese más. Queda claro, pues, que lo creemos porque María Magdalena nos lo ha dicho, y hasta ahora nunca nos ha fallado en lo del plan Galicia pese a que, recordemos, ella cree que es un «plan de mier...». Pero pese a todo, ahí está empeñada en hacernos un tren de alta velocidad de aquí a pasado mañana, que es el 2007. El diputado Rodríguez, el nacionalista, con su desconfianza habitual, ha dicho que se conforma con que la obras finalicen en el 2012. Se ve que no conoce a la señora ministra y no sabe de lo que es capaz. Nosotros, que la conocemos bien, nos conformamos simplemente con que las obras finalicen. Sin mayores exigencias. Y no es necesario que nos haga más promesas. Porque tenemos en ella una fe ciega. La misma que, con estas cosas, empezamos a tener en el presidente Touriño.