La participación en las elecciones a las 14 horas sube dos puntos hasta el 36,9 %
LOS TRABAJADORES, las mercancías, los empresarios, los estudiantes, los melómanos... discurrimos entre las ciudades para nuestras actividades económicas, científicas, de oficio y cultura. Las relaciones políticas van por detrás de nuestra movilidad. Si la autopista sirvió para enhebrar el sistema urbano del eje litoral, las autovías no han llegado a cumplir un papel similar en relación con las poblaciones interiores. La política autonómica acierta al señalar como objetivo prioritario desarrollar estas infraestructuras, pero se queda corta si no fomenta las políticas de cooperación intermunicipales. Con el AVE o el MVE, los aeropuertos, los centros de investigación y logística, los auditorios y palacios de congresos, estarán a tiro de piedra eludiendo el peligro de la carretera mientras se lee cómodamente el periódico, se prepara la clase o se escucha el iPod. El presidente de la Xunta ha recibido a los alcaldes de las siete ciudades con sus respectivas carpetas de inversiones bajo el brazo. Hasta aquí, nada nuevo. Intentará atender a todas, aunque el compromiso más concreto es con la comarca ferrolana, necesitada de un impulso definitivo que el nuevo Gobierno parece dispuesto a dar. Imagino que los alcaldes ajustan sus demandas al ciclo electoral, y a la Administración a la que las trasladan puede interesarle, en términos de práctica política, satisfacerlas una a una, como el globero que sujeta los globos de helio suspendidos en el aire cada uno por su hilo, pero lo importante en este momento es que los globos se pongan en contacto entre sí y que a nosotros nos llegue esa información. Por ejemplo, la Cidade da Cultura en Compostela. Desde que se abrió la veda con el cambio de Gobierno, sólo le salen detractores. Necesita, sin duda, un replanteamiento, pero no carece por completo de contenido. He tenido acceso por vía extraoficial a un documento serio y bien fundado, con plan de viabilidad incluido, para el Museo de Galicia. Habrá otros. Que se sepa, que hablen sus autores, que se debata. De Vigo nos interesa no sólo su desarrollo tecnológico, sino también cuándo se hará el auditorio y si la operación de abrir la ciudad al mar, un premio nacional de arquitectura que ha pasado más bien inadvertido, va a tener continuidad. En lo tocante al puerto exterior de A Coruña, es importante conocer su complementariedad con el de Ferrol y, sobre todo, el alcance de la reforma urbanística del borde marítimo. Parece que en el centro histórico de Lugo, que asemeja un puerto con tantas lonas al viento, la rehabilitación arrancará con fuerza. Ourense cifra sus esperanzas en articular su encuentro con el río y un programa diversificado de infraestructuras, dotaciones y servicios. Y Pontevedra, cada vez más museo vivo por la expansión del Provincial, quiere consolidar un desarrollo sostenible. La cooperación y la solidaridad entre las ciudades no son una monserga, sino una práctica obligada para crear un ambiente de colaboración y competir mejor en Europa. De existir una conferencia de alcaldes, al colocar los objetivos en torno a una mesa con la Xunta se razonarían las prioridades y se explicaría con toda clase de argumentos la necesidad de solidaridad y la fiscalidad pareja, para que quienes denuestan la balanza fiscal de las autonomías no la utilicen como argumento pro domo sua .