LOS NÚMEROS, siempre tan fríos ellos, lo dicen alto y claro en el primer Atlas socio-económico de Galicia, presentado ayer por Sondaxe: ningún municipio gallego alcanza la media de riqueza de España. No resulta raro: a mediados de los setenta se hacían aquí encuestas sobre la dotación de electrodomésticos en aldeas... que no tenían ni algo tan necesario como la energía eléctrica. Y aquellos polvos trajeron estos lodos. Que Ourense sea la ciudad con mayor renta disponible por habitante queda para el anecdotario. Lo imporante es saber dónde estaremos a partir del 2006, cuando comiencen a disminuir los euros que llegan de Bruselas. Menos mal que nos quedan los bares: el Atlas dice que en cada pueblo abren sus puertas el doble que en el resto de España. Para ahogar las penas, será.