La «cancillera», rechazada

| FRANCISCO RÍOS |

OPINIÓN

20 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

HACE SEMANAS, cuando comenzó a informarse del posible acceso de Angela Merkel a la jefatura del Gobierno germano, en algunos foros españoles se planteó qué forma debía utilizarse como femenino de canciller, nombre de aquel cargo en Alemania y Austria. La última edición del Diccionario de la Academia indica que canciller es un sustantivo común en cuanto al género, por lo que si se aplica a una mujer debe hablarse de la canciller . Sin embargo, personas preocupadas por el buen uso del español y su ágil adaptación a nuevas realidades se plantearon el empleo de una forma específicamente femenina: cancillera. Seguían así el proceso de formar femeninos de sustantivos que se prestan y que carecieron de ellos mientras no fueron necesarios. Hasta épocas recientes las mujeres no tuvieron una presencia relevante en la judicatura, lo que explica que la voz jueza no entrase en el Diccionario hasta 1992, al tiempo que se mantenía juez para los dos géneros. Son muchos los casos similares: médica (primero 'mujer del médico', pero ya en 1899 'la que se halla legalmente autorizada para profesar y ejercer la medicina'), ingeniera, gerenta... Unos hablantes, más conservadores en estas cuestiones, prefieren formas comunes, y otros, las específicas de cada género. Para la formación del femenino cancillera a partir del masculino canciller había antecedentes de adjetivos y sustantivos con idéntica terminación en masculino, como mercader/-ra, bachiller/-ra, bailaor/-ra, probador/-ra, atracador/-ra... El debate antes mencionado sobre la forma femenina del nombre del cargo al que aspiraba Angela Merkel coincidió en el tiempo con el proceso de impresión del Diccionario panhispánico de dudas . En él se dedica a canciller un artículo , en cuyo segundo apartado se dice: «Es un sustantivo común en cuanto al género ( el/la canciller [¿]): [¿] No es correcto el femenino cancillera ». ¿Por qué no es correcto? ¿Qué ley de la morfología viola? Nada explica el nonato DPHD, que podía haberse limitado a señalar que aquélla es forma poco usada. La Academia insiste en lo que para algunos es un error cuando difunde con relieve en su página web una nota que dice: «Ante la confusión creada en los últimos días sobre cuál es la forma adecuada en español para el femenino del sustantivo canciller, se reproduce a continuación el artículo que sobre este término figura en el Diccionario panhispánico de dudas, obra actualmente en prensa, que estará disponible en las librerías a mediados del próximo mes de noviembre y cuyo texto ha sido acordado y aprobado por todas las Academias de la Lengua Española». Un discreto silencio hubiese facilitado un cambio de planteamiento a corto o medio plazo en el DRAE. Ahora se ve muy difícil la rectificación, por lo que los hablantes que gustan de seguir la norma académica quedarán privados de un femenino útil. hablar.bien@lavoz.es