El cuarto de siglo

MIGUEL Á. RODRÍGUEZ

OPINIÓN

EL PRIMER plan ferroviario del Gobierno de Felipe González ya se olvidó de Galicia. Tres años después, el plan de carreteras aprobado en 1986 dejaba en la Baviera del noroeste ibérico un 2,4% de los 3 billones de pesetas que esparció por España. Llegamos 25 años tarde a la primera autopista y 22 a las autovías de la Meseta. En el más optimista de los supuestos, otras dos décadas separarán nuestro AVE del sevillano. Y es que el histórico retraso gallego se fraguó a fuego lento. ¿Por falta de peso político? También. Pero en gran medida nuestra obsolescencia es fruto de una trágica desidia. Vigo y A Coruña son ya las únicas áreas metropolitanas españolas de su tamaño sin un tren de cercanías ni funcionando ni en proyecto. Y mientras Galicia estudia cómo seguir estudiando, media España se pone las botas.