Hablar y no ceder

OPINIÓN

Información en la página 13 BATASUNA es una formación política ilegalizada y contumaz en su rechazo a condenar la violencia. Sin embargo, Ibarretxe la ha incluido en su ronda de contactos como si fuera un partido más. La conclusión cartesiana sería decir que el lendakari ha actuado mal. Es lo que dice el PP: a Batasuna, ni agua. Pero la historia (ver Irlanda o Sudáfrica) demuestra que sólo se avanza en los procesos de paz mediante el diálogo. Si a esto añadimos que ETA lleva dos años y tres meses sin matar, que ha suspendido su «campaña de verano» y que el resurgimiento batasuno coincide con el aplacamiento de la banda, el cartesianismo debería ceder ante la esperanza. Es claro que en el País Vasco existe un nuevo escenario y hay que explorarlo, pero una cosa es hablar y otra ceder.