El Estado de Derecho

OPINIÓN

EL FISCAL general del Estado, que últimamente se prodiga en recetas a la carta para cada problema que es noticia en este país, habló ayer en Santiago de una «línea de denuncias confidenciales» para acabar con los pirómanos que queman el monte. No sé si algún Código Penal contempla la «denuncia confidencial». Hasta ahora por estos pagos lo más parecido que había aflorado eran las «denuncias anónimas». Éstas, que se sepa, hasta la fecha, sólo han servido para que los chicos de Esperanza Aguirre dinamitasen el servicio de cuidados paliativos del Hospital de de Leganés. Dicen los entendidos que para luchar contra la piromanía hacen falta pruebas. La denuncia anónima, hasta ahora, en el Estado de Derecho no lo es.