Secuelas del ladrillo

| X. A. VÁZQUEZ-ANTELO |

OPINIÓN

Construir sin pensar (1). Cuando se multiplica por diez el número de viviendas frente a una ría y no se piensa en el saneamiento, ¿qué ocurre? Lo sabe hasta un niño: contaminación. Lo notable es que muchos alcaldes gallegos, ávidos por ver ganar volumen a sus concellos, prefirieron ignorarlo, y la Xunta también miró a otra parte. Construir sin pensar (2). Si Galicia apenas gana población, ¿qué necesidad hay de romper la línea de costa con una urbanización tras otra? La codicia de unos cuantos no puede estropear el paisaje de todos. A retratarse. ¿Se atreverá la nueva Xunta a prever el coste medioambiental de la construcción?, ¿pondrá coto a la fiebre del ladrillo en el litoral antes de que sea tarde? A Touriño le va a tocar retratarse.