Eficaz sistema

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

LA EFICIENTE y admirada Scotland Yard acaba de poner en práctica un sistema de lucha contra el terrorismo que puede resultar muy eficaz. Se trata de disparar sin contemplaciones ni pensárselo dos veces contra los sospechosos que corren por las calles. Siete disparos en la cabeza y uno en el hombro evitan, sobre todo, mucho papeleo. Evitan la detención, tomar declaración, mirar archivos, identificar e instruir sumarios. Una pesadez. Con este nuevo sistema todo es mucho más rápido. Si resulta que el muerto es inocente, se pide perdón y no se descarta que vuelva a ocurrir. Y si es un terrorista, pues uno menos. El sistema tiene ya sus admiradores. Sin ir más lejos, el español Francisco José Hernando, que resulta que preside el Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Supremo, se ha declarado un ferviente admirador de las prácticas de Scotland Yard porque entiende que «estamos ante la tercera guerra mundial», y que por lo tanto «en una guerra hay que crear situaciones extremas». Se nos había escapado eso de la tercera guerra mundial porque a día de hoy no teníamos noticia de que se hubiese declarado. Pero, por lo visto, si la autoridad judicial española lo dice con tanta rotundidad será que es así. Será que estamos metidos en un conflicto que sólo puede resolverse a base de disparar a aquellos que se les ocurre moverse precipitadamente por las calles. Siendo realistas, tampoco hay que espantarse por la puesta en práctica del nuevo sistema de la policía británica. Lo vienen utilizando desde hace muchos años determinados grupos de descerebrados que conocemos como terroristas. Primero ponen la bomba o pegan un tiro en la nuca. Y al día siguiente se enteran por el periódico de quién es el muerto. Y si no es quien ellos creían, dicen que ha sido un lamentable error. Curiosas coincidencias.