El libro de alcoba de ZP

ALFONSO DE LA VEGA

OPINIÓN

CON MOTIVO de las elecciones gallegas, el suplemento cultural de un famoso diario independiente de la mañana establecía, para que su respetable público pueda presumir de enterado, una singular taxonomía de los intelectuales gallegos políticamente correctos. Lo que no es óbice para demostrar un cierto estrabismo cuando no bizquera hacia la siniestra mano de muchos de ellos. El autor galaico favorito de ZP, quien ha confesado que lee algunos de sus libros por la noche cuando se acuesta para entender mejor a España, explica al público del otro lado de Piedrafita que escribir en gallego es un acto heroico de resistencia. De modo que ya lo saben los políticos y funcionarios gallegos: sus escritos pueden considerarse peligrosos actos de rebeldía contra el Poder. Y sólo se aceptan pingües subvenciones como heroico acto de resistencia para no practicar la voluptuosidad del ayuno, como decía el hereje Valle. Pero lo de los libros de alcoba es un invento oriental procedente de Nepal y la India, puesto de moda por los aristócratas de la dinastía Sui. Contenían pinturas de escenas eróticas y posturas sexuales poco comunes, entremezcladas con notas sobre poemas de amor u otras consideraciones. Algunos eran un medio para dar a conocer a los jóvenes, (y jóvenas ) inexpertos la increíble variedad de la sexualidad humana. Al contemplar conjuntamente las escenas eróticas, la pareja se unía en camaradería y averiguaba cuáles eran los modos o actos preferidos por cada uno: los secretos de la introducción del tallo de jade en la gruta de las maravillas, o los modos tántricos del inmortal Lu para retener el semen y ayudar a conseguir la iluminación. Y esto es lo que le pedimos a ZP: por favor que se abstenga de actuar, de modo que quizás así pueda sublimar la kundalini y obtener la iluminación. Entonces ya no le hará falta el libro de alcoba de nuestro intelectual galaico en que explica qué cosa sea España ni su manual de uso y disfrute.