12 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
BIENVENIDA SEA la lluvia, que refrescará la tierra acalorada por las altas temperaturas de los últimos días y evitará que las cosechas se agosten. A ver si también contribuye a templar los ánimos excesivamente caldeados. Ni una ciudad rebosante de historia y atractivo va a entrar en crisis por el traslado parcial de un archivo, ni un líder político conocido por sus salidas de tono está en peligro por los exabruptos de algunos manifestantes acalorados ni España está a punto de irse al garete porque se debata el modelo de Estado. En semejante entorno, la campaña gallega parece un remanso de paz. Será porque aquí llueve más.