Un dos nosos

La Voz

OPINIÓN

E. GONDREDO

05 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EL DEPORTE educa para la vida. Ayer hubo dos lecciones. Nadal nos enseñó en París que nunca hay que dar una bola por perdida. Y, un dos nosos, Fernando Vázquez, nos enseñó en Jérez que él hace los deberes con una receta que patentó el druida Arsenio y que también vale para la vida: con orden y talento es imposible fallar. El Celta ascendió a la Primera.