«EL FUTURO de una joven que está estudiando formación profesional en Carballo no puede ser el de limpiar pescado en una conservera». Esta frase la dijo hace unos meses uno de los principales empresarios del sector en Galicia y señala con claridad la estrategia de la deslocalización de la industria conservera gallega. Porque con esto lo que se quiere decir es que las partes del proceso productivo más intensivas en la mano de obra no van a realizarse aquí durante mucho más tiempo. Las empresas gallegas están instalando factorías en países de bajo coste salarial y con regulaciones medioambientales laxas para desplazar allí una parte sensible de las tareas productivas. Y eso supone, necesariamente, pérdida de empleo en Galicia en una cifra que puede llegar hasta las 7.000 personas en unos años y que ya se ha llevado por delante cerca de 2.000 empleos. No es por lo tanto sólo internalización de la actividad, es también deslocalización. La afirmación del empresario conservero es, probablemente, cierta, pero no es esta toda la verdad, ya que no nos informa de dos cuestiones claves. Primera, si no es en la limpieza de pescado, ¿en qué actividad ligada a la conserva va a trabajar una joven de Boiro, de Arousa o de Carballo? Segunda: ¿qué pasa con la madre de esa joven que ahora trabaja y obtiene su salario limpiando pescado? Hay que dar una respuesta positiva a estas preguntas, para lo que es necesario combinar medidas diferentes. En primer lugar, un plan social con medidas laborales para las personas que por su cualificación y edad van a perder su puesto de trabajo con graves dificultades para encontrar un empleo alternativo. En segundo lugar, un plan de diversificación que suponga nuevos productos y actividades en la conserva que generen empleo más cualificado. Y por último un plan de industrialización en las comarcas con mayor especialización en la conserva. En definitiva, las administraciones, las empresas y los sindicatos tienen que alcanzar un acuerdo que limite al máximo las consecuencias negativas que está provocando el proceso de internacionalización/deslocalización en la industria conservera sobre el empleo y la actividad en Galicia.