¿Jugamos?

OPINIÓN

EL VIERNES, desde el Gobierno, se comprometían a trabajar para que los homosexuales puedan acudir a la adopción internacional, puesto que ningún país del mundo está dispuesto a admitir semejante práctica. En esta misma semana he escuchado a dos matrimonios que pelean desde hace años para poder adoptar niños fuera de España. Este periódico recogía la odisea burocrática de varios cientos de familias españolas -más de un centenar de ellas, gallegas- atrapadas entre papeles que no consiguen llegar a Etiopía, porque han sido detenidos en Madrid. Algunas de estas familias estaban ya en los últimos trámites, esperando con ansiedad una llamada para comprar billetes de avión y recoger a los niños. Nada. Sólo noticias confusas acerca de un papel sencillo que ha salido de Santiago, pero que no tiene cabida en la valija diplomática. ¿Alguien se hace cargo del sufrimiento de estas personas?, ¿de su desesperación? Será que todo el mundo en Asuntos Sociales y en Exteriores está trabajando de firme para hacer posible la adopción internacional de los homosexuales, mientras se complica y eterniza el calvario de los matrimonios que quieren adoptar en otros países. ¿A qué jugamos? psanchez@udc.es