SEAMOS serios. Tan sorprendente fue ayer la promesa de Touriño, como el comportamiento de la Xunta durante los últimos ocho años. Los mismos que negaron mil veces la posibilidad de abolir el peaje en Rande, son los que ahora gritan más para exigírselo al Gobierno del PSOE. Lo último que ha hecho Fraga por Rande fue prorrogar el contrato de la concesionaria y encarecer cualquier posible rescate de la dichosa carretera. Eso y aplicar a «sus» autopistas una subida de tarifas de tiembla y no te caigas. Lo de Touriño huele a gesto electoral sin dinero que lo avale, es cierto. Pero las ironías de la Xunta también apestan. Andalucía o Asturias empezaron por asumir el coste de sus rescates. Aquí, entre chufla y chufla, los gallegos han pagado ya veinte puentes de Rande.