Bendito combustible

JUANCHO MARTÍNEZ

OPINIÓN

VÍTOR MEJUTO

11 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

San Cristóbal, como su nombre indica, es el que llevó a Cristo con seguridad y por eso es el protector celestial de los conductores. Los conductores devotos llevan un san Cristóbal en el salpicadero. En esta gasolinera de Pontedeume, el santo transportista preside y bendice los combustibles de todas clases desde su urna moderna -carpintería de aluminio- situada oportunamente sobre las cubas de almacenamiento. La santa protección se extiende a todos, beatos o incrédulos. Y sin recargo.