QUÉ MALA SUERTE tiene. Ella asegura que va a cumplir con rigor el Plan Galicia, pero las casualidades no paran de aliarse en su contra. Su antecesor echó la casa por la ventana justo antes de las elecciones, dejó las arcas vacías y hubo un parón. Si coincidió con un acelerón el AVE andaluz fue por pura casualidad. ¿Que el ministerio tuvo que frenar adjudicaciones mal hechas del tren Ourense-Santiago? mera coincidencia. ¿Las inversiones del AVE se centran en el eje mediterráneo y olvidan el atlántico? cosas de los números. Y ahora va a tener que paralizar otro tramo de ese tren por unas alegaciones que el Gobierno anterior no quiso ver. Pobre ministra. Todo se le vuelve en contra en Galicia. Menos mal que en Andalucía parece tener más suerte. Si no, pensaríamos que es un poco gafe.