Una amenaza real

MIGUEL A. RODRIGUEZ

OPINIÓN

Información en la página 32 DURANTE décadas, la fábrica gallega del gigante automovilístico PSA sobrellevó con paciencia franciscana la falta de comunicaciones, suelo industrial y logística que la rodean. Su capacidad de producción y la flexibilidad laboral la hacían competitiva en Europa. Con aplausos pero sin ayuda, Citroën hizo germinar el mayor cluster gallego, espabiló a la Universidad y generó una industria auxiliar que hoy camina sola (un 64% de sus componentes ya no acaban en PSA). Pero la paciente gallina de los huevos de oro lleva tres años perdiendo empleo y rebajando su productividad frente a sus rivales del Este, capaces de fabricar lo mismo, más barato. Lo creamos o no, la deslocalización de este 10% del PIB gallego es una amenaza real. Ahora ya no vale seguir mirando hacia otro lado.