Urgencias hídricas

OPINIÓN

EL AGUA irrumpe en la agenda política con la urgencia de la necesidad. Espejismo de oasis hídrico, Galicia es ya territorio de batalla por un recurso vital inestable que requiere una revolución de mentalidades: del derroche al consumo racional. No hace falta ser erudito de Río de Janeiro o de Kyoto para saber que los inviernos ya no son lo que eran, que hemos desafiado a los ciclos de la naturaleza y que la factura del medio ambiente no se paga con la compraventa de emisiones contaminantes. Encomendarse al chaparrón para barrer las telarañas de los embalses y aplacar los incendios forestales es pedirle demasiado a la naturaleza. Agua es vida y, por tanto, es política para un modelo de desarrollo. Los paliativos urgentes son remedios pasajeros como una tormenta.