CÉSAR CASAL GONZÁLEZ
27 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL MÓVIL es un arma de mentira masiva. Diálogos recopilados en los últimos meses: -Ya estoy en León. No, no había mucha nieve en el camino. -... -Ah, salió la nieve en el telediario. Sí, la ciudad está toda nevada. Es muy bonito. El sujeto está en A Coruña y ni rastro de la nieve, claro. Un chaval sale corriendo de una sala de juegos. Casi me atropella. Lo sigo por curiosidad. Le suena el móvil. Descuelga: -Sí, mamá, estoy en clase. No me llames al cole que luego nos riñen. Otro clásico. Sale también a la carrera de una cervecería. -... -Ya compré todo. Sí, los pañales, el Dalsy y, por supuesto, las toallitas. El tío no compró nada y le dice a los amigos en la cerve: -No voy a poder ver el final del partido. Tengo que ir ya a la farmacia o mi mujer me mata. Tiene el móvil en silencio. Se le enciende la pantalla y sale disparada de la sala del cine: -No, aún estoy esperando a que me atiendan. Esto de la Seguridad Social no tiene nombre -dice muy enfadada- Sí, todavía me duele. ¿Cómo será cuando todos tengamos móviles con imágenes? cesar.casal@lavoz.es