La izquierda insolidaria

PEDRO ARIAS VEIRA

OPINIÓN

19 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

CUANDO la izquierda toma las riendas de la Economía del Temor, los impuestos, despilfarra la Economía del Amor, su distribución con principios. Así es la ley de hierro de los que se declaran adalides de los desfavorecidos. Hace una década estuvieron a punto de provocar una quiebra general de España, ahora van a por la separación de bienes entre comunidades rompiendo la unidad de gananciales de nuestra solidaria Constitución. El triunvirato Zapatero, Maragall, Carod-Rovira, la encarnación oportunista de los intereses de PSOE y ERC, está gestando un socavón más profundo que el del Carmel. Pactarán la ruptura efectiva de los catalanes con el marco estable de solidaridad económica entre españoles. La recaudación catalana para la Generalitat, que fijen las prioridades sus nuevos señores feudales; el resto de España queda como reserva de mercado para que la apaciente Zapatero. Ellos le darán apoyo mediático -obsesión del adoctrinador- además de apuntalamiento parlamentario. A cambio, Zapatero les cede un billón y medio anual de las antiguas pesetas, que estaban destinadas a las comunidades menos favorecidas. Su estabilidad a costa de los más necesitados. Es el negocio del talante. ZP romperá así siglos de historia; más que amnesia tiene fobia al pasado, desmemoria voluntaria, ceguera selectiva. Olvidará que Cataluña recibió millones de personas de la España pobre, que sus familias cuidaron y amamantaron en origen cuando aún no eran fuerza de trabajo disponible; y arribaron a tierras catalanas justo para ser carne de plusvalía, en plena juventud productiva. ¿No hay deuda histórica por la emigración del capital humano? Hoy los desmemoriados rencorosos sacan la contabilidad ventajista, descontextualizada y cínica; como los pícaros ancestrales. En Galicia, Quintana los apoyará porque el Estado no le cabe en la cabeza; tampoco Touriño se opondrá a la financiación asimétrica. ZP dará a Cataluña el equivalente de casi un nuevo Plan Galicia anual, que aquí ni se ejecuta, pero lo llevará de cartel. La doble contabilidad define el modelo económico de esta postmodernidad. Sus preferencias reales emergen cuando se juega el poder. Entonces la izquierda no tiene corazón, ni cabeza solidaria. Aunque presuma de lo que carece. Lo advierte el refranero del pueblo.