Vía crucis del tabaco

OPINIÓN

XOÁN A. SOLER

17 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

En el escaparate de este estanco de Santiago se representa la procesión del crucificado. Al negocio le va bien el morado: los estanqueros saben lo que se les viene encima. Crucificado está el fumador, ser costoso y despreciable; que no pida para sí la comprensión que recibe el heroinómano; recorrerá el calvario porque ni está sano ni aparenta estarlo y quien hoy no se entusiasma por parecer sano es un antisocial y un desafecto al régimen: la dictadura del yogur y de la juventud estirada hasta la jubilación.