ENTIENDO el fastidio de los españoles con el ninguneo de su lengua en la Unión Europea. Lo entiendo muy bien porque esto es lo que nos pasa, por ejemplo, a los gallegos con la nuestra: que no la podemos usar siempre que queremos y tenemos a veces que usar otra por razones prácticas (véase ahora). Les comprendo y me solidarizo con ellos. Pero tienen que comprender algo que entre las nieblas del triunfalismo se les ha pasado por alto: que el español es una lengua minoritaria en Europa. Punto. Cuando en el 2007 se haya completado la ampliación de la UE, los europeos cuya primera lengua sea el español no llegarán ni al 10%. Para entenderlo bien, digámoslo así: se habla menos español en Europa que catalán en España. Además, y a menos que el País Vasco se independice, es una lengua que solo se hablará en un país, no como el francés o el alemán o el inglés, que además es realmente una lengua universal , no sólo una lengua con muchos hablantes (que no es la misma cosa). Estaría bien asociar la queja a la de los italianos, pero ni siquiera: el italiano se habla en Europa mucho más, y se habla en al menos tres países europeos (Italia, Eslovenia y Malta, además de Suiza, si bien no pertenece a la UE). Estos argumentos deberían entenderlos la mayor parte de los españoles. O por lo menos resultarles familiares: son los que se utilizan a menudo contra el derecho de los diputados catalanes a expresarse en su lengua en el Congreso. Si acaso, ahora sería un buen momento para empezar a reconsiderar esos asuntos. ¿Que el español es una lengua importante en el mundo? ¿Que tiene una gran literatura? Quejas de lengua minorizada, me temo. Toda lengua es importante para quien la habla, pero la importancia social de las lenguas no se mide por el número de hablantes (véase el chino). En todo caso, el número de hablantes en español empezará a caer con el ciclo demográfico de América Latina y la inminente absorción de los hispanos de Estados Unidos que, se diga lo que se diga aquí, empiezan a preferir el inglés. En cuanto a la calidad de la literatura¿ Bueno, digamos de eso tenemos todos. España tiene esos cuarenta años del siglo XVII que se conocen como el «siglo de Oro», periodo aunque breve maravilloso. Pero, hombre, por ahí adelante también se ha escrito alguna que otra cosilla. Sea como sea, se trata de una cuestión práctica y así hay que verlo. Lo único que puedo decirles es que ánimo, que todo es acostumbrarse.