Ya lo sabíamos

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

PUEDE QUE haya sido sin pretenderlo. Pero el presidente catalán se ha convertido en el Capitán Trueno. Eso de decir en el Parlamento que los gobiernos de CiU cobraron el 3% como comisiones ilegales, es de una valentía encomiable. Ese es el coraje que siempre echamos de menos en nuestra clase política más próxima que prefiere hacer este tipo de aseveraciones en privado, apelando al off the record y a la amistad. Y que siempre acaba diciéndote que si yo hablara ese no tendría ningún futuro, pero es mejor dejar las cosas como están. «El problema de CiU se llama 3%», dijo firme Maragall. Bueno, el problema de CiU y nos atreveríamos a decir que de todos los demás, incluído el Partido Revolucionario de Nueva Papúa, si es que existe. Porque si algo debemos de tener ya claro a estas alturas es la incapacidad que nos atenaza para solucionar la financiación de los partidos políticos y, lo que es más grave, la financiación de muchas de las piscinas, correrías y divertimentos de quienes ejercen esta noble actividad del servicio desinteresado a los demás. Que las comisiones ilegales se mueven por las autopistas catalanas, por las autovías andaluzas, por las carreteras vascas y por las corredoiras gallegas, nadie lo duda. Que a día de hoy lo vemos con absoluta naturalidad, tampoco. Que hay venerables señoras, familiares de respetados políticos, que gestionan mejor que Botín cantidades ingentes de dinero, también lo sabemos. Como sabemos quienes son los que se jaztan cada semana de nuevas y millonarias adquisiciones. Todo eso lo sabemos. Lo que ignoramos es cómo es posible que la situación se mantenga en febrero de 2005. Y cómo cuando Maragall lo dice, nos escandalizamos. Y lo que ya no entenderemos jamás es cómo somos capaces de resignarnos a aceptarlo. Como si fuéramos unos tontainas irresponsables.