La gira de Condoleezza Rice

GONZALO PARENTE

OPINIÓN

EL VIAJE de esta sorprendente norteamericana constituye sin duda la expresión de los focos del interés estratégico de la nueva política exterior de Bush. Condoleezza Rice, con su mirada enigmática, ha ido alfombrando los peldaños que pronto ha de pisar el presidente Bush en su visita a Europa, el próximo 22 de febrero. Ha empezado por Londres y terminado en París, o si se quiere, saludando primero a Blair y animando finalmente a Chirac. Además ha pasado por las capitales europeas de mayor rango: Berlín, Roma, Bruselas y sus queridos y fieles aliados en Varsovia y Ankara. En este periplo estratégico no podía faltar una visita a Oriente Próximo, donde se está gestando una nueva paz entre palestinos e israelíes. Allí les confirmó que EE.UU. apoyará el esfuerzo para reconstruir la convivencia entre los dos pueblos. Rice es una especialista en temas soviéticos que trabajó a las órdenes de Reagan y Bush padre. En su visita a Ankara se entrevistó también con el ministro ruso de Exteriores con quien dialogó sobre la lucha contra el terrorismo islamista. Pero también aseguró al Gobierno turco que los kurdos de Irak no van a tener la independencia ni a modificar las fronteras de este país. Lo que viene a significar este viaje es que Bush va a promover el multilateralismo y que, una vez asentado en Oriente Medio, desea compartir con los europeos asuntos tan graves como inmediatos, tales son la venta de armas a China, o los planes nucleares de Irán. Lo veremos próximamente.