El plan de don Carnal

| RAMÓN PERNAS |

OPINIÓN

PILAR CANICOBA

TIENE don Carnal un plan para Galicia. Este Plan Galicia de todos los años consiste en dar una tregua a los malos humores, paralizar por una semana las bizantinas disputas, aparcar debates y querellas y reivindicar la fiesta de la tolerancia, la desfeita y la parranda, la esmorga a esgalla , y la mesa bien surtida. El Plan Galicia de estación tiene en esta isla del norte varada entre dos mares un eje vertebrador que honra a nuestro hermano el cerdo identificando lacones, orejas, cachuchas y rabo como atávicos santos y señas de una identidad colectiva. Toda esta parrafada viene a cuento para subrayar que estamos en los días grandes del carnaval, de gran significado en estas tierras adonde nunca llega el AVE. El martes lardeiro, es fiesta mayor en el viejo reino, como en Francia y Canadá, como en Nueva Orleáns, que festejan el Mardi Gras . Leí hace tiempo, posiblemente en Cunqueiro, ese gran especialista en antropología fantástica y maestro de los historiadores de la magia, que los italianos celebran nuestro martes el jueves y lo llaman del bocadillo . A mí no me cuadran las cuentas porque el jueves viene después del miércoles de ceniza, que es la muralla que separa el pecado de la penitencia. Pero a lo que íbamos, sin divagar navegando en los meandros de las palabras, el carnaval, carne vale , las carnestolendas, el antroido o antruejo, llega a la vieja Galicia con las mascaras de las promesas virtuales pintadas en los mapas, regresa agotado de contar y no parar que el futuro promete ser inmejorable. No existe impostor mayor que don Carnal, el gran zalamero que después de seducirnos pierde invariablemente la batalla al lidiar con doña Cuaresma. Retorna de nuevo con todo el carro de la farsa repleto de puertos exteriores, autovías interiores y trenes de velocidades adecuadas, pero es falso e irreal, es una mascarada, Valle-Inclán reivindicado en un martes de carnaval. El tiempo del ayuno tiene fecha fija en el calendario. El miércoles de ceniza nos flagelamos cuarenta veces cuarenta con las inversiones que no llegan, con los fondos estructurales que se agotan, con los euros Feder que no existen, don Carnal es portador de espejismos, la próxima semana, la que este año comienza, como es habitual, en miércoles, es sólo un espejismo. Nos queda el disfrute y la confusión provocada. Desde el jueves de comadres los hombres se visten de mujeres y las mujeres de hombres, Fomento de Cotop, y el Bloque de Bloque. Nuestra cuaresma parece que va a dilatarse, se paró en los túneles del Guadarrama donde ya están desmontando las tuneladoras, que nunca perforarán las montañas que separan Galicia de la Meseta con un ancho de vía europeo. Al fondo, quizás en el horizonte 2012, cuando comiencen las olimpiadas en Madrid o en París, haya un domingo de Resurrección que clausure la larga cuaresma y el tren veloz arribe a la estación de Compostela. Tendrán que sucederse los carnavales que restan, sabremos muchas veces que sólo somos polvo y que al polvo volveremos, nos tiznaremos la frente solidarios hasta convencernos que el plan de don Carnal para Galicia es una fabulación del gran impostor que desfila por las rúas de Galicia a ritmo de samba como cada martes lardeiro, cuando todos los gallegos tenemos un plan.