La visita de la nieve

| RAMÓN PERNAS |

OPINIÓN

EN ESTOS DÍAS nos visitó la nieve. El viento del norte la fue sembrando por todo el país hasta convertirla en una helada brisa que la mañana desvanece. Viene en Cunqueiro, ese inagotable caudal de citas apócrifas, que la nieve es una mujer, una dama del norte de las frías tierras del país de los fiordos, cantada en las sagas de Hilliak, y en permanente búsqueda del sol. Viene en Andersen en sus memorias de infancia y juventud que celebraremos releyéndolo en el año de su bicentenario. La nieve nos visita tejiendo la manta blanca que protege del frío a los campos, cubriéndolos durante una noche en la que las estrellas ponen el contrapunto en el telón negro del cielo, y es tradición campesina que estos años, cuando la nieve acude a una cita secreta, son años fecundos y ubérrimos, de dos cosechas y de múltiples bienes para componer un pareado feliz. Desde mi balcón he saludado a la nieve peinando canas en mi jardín madrileño, y he visto las primeras flores albas coronando el almendro. Tenía todavía el día esa luz turbia de un amanecer ventoso que se fue quedando perezosa hasta el primer rayo del sol tibio del invierno, que convirtió en un mar de ríos mínimos la nieve deshilvanada que el sol iba enredando en una madeja de olvidos. Pronto será antruejo, los carnavales madrugaron este año, la Candelaria es víspera del jueves de comadres, la Candelaria tiene en otros pueblos un veranillo como en Galicia hay por San Martín, la Candelaria es nuestra fiesta de la luz, acaso porque es la Purificación de la Virgen y antaño ardían las candelas que iluminaban la noche y traían calor al invierno, los días medran a ojos vista y la Candelaria es el ecuador del invierno.Al día siguiente es San Blas, y por Jerez de Extremadura, patria de mi mujer, los mozos anudan al cuello un cordón rojo para que el santo los proteja de los males de la garganta. Febrero llega menguado en el calendario, febrero no es bisiesto y es en este mes cuando toda la naturaleza comienza a desperezarse por las tierras de Bretoña que buscan la mar de Foz. A punto de reventar en amarillos las mimosas que ponen una cenefa de oro al bosque, febrero es un mes de vísperas cuando ya la primavera es más que un presentimiento. En estos días nos visitó la nieve, vino a caballo de la última semana de enero, el Carnaval vendrá frío porque los fríos ya han llegado, fama de perturbado tiene febrero en la memoria antigua, aporta la locura al almanaque y es el mes más corto de todo el calendario. También en mi país la nieve es una dama que vigila los sueños infantiles, en ocasiones viene con la Navidad, como en los cuentos, y decide quedarse por un tiempo. Ya hacía algunos años que la nieve no florecía en mi jardín, lo hizo esta noche y sentí de madrugada su llamada. Bienvenida señora nieve.