El Plan Galicia y el «Kit Shakespeare»

OPINIÓN

¡ES LA BOMBA!. ¡El notición!. Al parecer, la Xunta y el Gobierno acaban de firmar un convenio destinado a acabar de un plumazo con la angustia que genera en el fogar de Breogán el constante cruce de declaraciones sobre la ejecución del Plan Galicia. La idea, mantenida hasta ahora en el secreto más estricto, consiste en repartir a todos los gallegos un llamado « Kit Shakespeare». Según han hecho saber sus diseñadores, que funcionan en el mercado español bajo la razón social de Centro Avanzado de Maquinadores Especializado en Labores Obscenas (CAMELO), el kit consta de tres piezas: libro de instrucciones, mensaje declamatorio y calavera. Portátil, y de manejo sencillísimo, las diversas utilidades del « Kit Shakespeare» vienen explicadas con todo lujo de detalles en el libro de instrucciones: grosso modo, siempre que un político diga algo relacionado con la ejecución del Plan Galicia el usuario debe echar mano del mensaje declamatorio, que se presenta en versión trilingüe (gallego, inglés y castellano) para, calavera en mano, recitar lo que Hamlet en el acto tercero del drama homónimo de Shakespeare: To be or not to be, that is the question (Ser o no ser, he ahí el problema; Ser ou non ser, ahí está o problema). Que doña Magdalena Álvarez promete que hará un AVE entre Culleredo y A Coruña: pues se declama. Que luego dice que el AVE es una mierda y no se hará: pues como Hamlet. Que el presidente de la Xunta declara que ya él y Álvarez Cascos habían firmado un convenio para electrificar el puente de A Toxa: pues fuera calaveras y a declamar como el libro de instrucciones nos enseña. Que luego viene Touriño y afea a Fraga haber tenido presupuesto para todo menos para las inversiones que ahora considera indispensables. Pues, ya saben: To be or not to be . A mi modesto entender, la idea no está mal. Es cierto, claro, que varios cientos de miles de gallegos declamando por las calles, caminos y montes del país a todas horas harán que esto acabe pareciendo la Atenas de Pericles, pero cualquier cosa es mejor que vivir con la creciente sensación que nos invade: la de que nos han tomado por el pito del sereno. Sí señor: por el pito del sereno. Porque cuando cumplidos ya dos años de la aprobación del Plan Galicia, los gobernantes de Galicia y de Madrid son incapaces de aclarar a quienes les pagan sus salarios qué estaba entonces comprometido y qué no estaba, y cuales son, con claridad, los compromisos que hoy no se asumen o se asumen, todos tenemos derecho a pensar que se ha generalizado la idea de que este país puede administrarse como si fuese aquella Ínsula Barataria que en chanza le fue concedida un día a Sancho Panza.