Niños y niñas

OPINIÓN

DE SOL A SOL

11 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

NADIE duda de que, por lo menos hasta los deciséis o diecisiete años, los chicos y las chicas siguen procesos de crecimiento y maduración que no son paralelos. Los ritmos de unas y otros, cualquiera lo sabe por experiencia, difieren. No hacen falta grandes investigaciones para explicar que las chicas maduran antes, también intelectualmente, mientras que los chavales tienden a dar el estirón justo en la edad de los estudios superiores. Las chicas, en general, también son más ordenadas, constantes y trabajadoras. Ambos factores influyen en que el fracaso escolar se cebe algo menos entre ellas. Eso y que, al verse obligadas a estudiar con chicos, los profesores tiendan a bajar el nivel de exigencia para adecuarlo al de sus compañeros varones. Estos a su vez quedan a menudo desatendidos en las necesidades específicas que presentan y, al final, la educación primaria y secundaria se tambalea en sus cimientos. El resumen es demasiado apretado, ya lo sé, pero no por eso menos verdadero. Lo triste es que se considere políticamente incorrecto decirlo, contra toda evidencia, mientras nuestros niños pasan a la cola europea. Ni es el único factor ni perjudica siempre y a todos. Pero considerémoslo. psanchez@udc.es