Plan excelente

OPINIÓN

GRAN IDEA la de eliminar pomposos y vetustos tratamientos. Merece aplicarse también a otros ámbitos. Por ejemplo, al Plan Galicia y despojarlo de excelentísimas promesas e ilustrísimos anuncios de lo que nació como precipitada respuesta de un Gobierno a su falta de reflejos ante una catástrofe y se convirtió en patata caliente para el sorprendido Ejecutivo que lo sucedió. Llamen a cada cosa por su nombre (por ejemplo, AVE sólo al tren que lo que sea de verdad), aclaren prioridades en vez de añadir castillos en el aire, pónganles euros y plazos y tendremos un plan realizable en vez de un excelentísimo plan irreal.