EL TEMA A Fondo del domingo pasado (La Voz, 28-11) estaba dedicado al plan preventivo para reducir la obesidad infantil. Para conseguir las líneas maestras del plan (más ejercicio y comidas saludables) se propone actuar en el ámbito escolar, vigilando los menús de comedores y limitando la venta de bollería y otros productos en el entorno de los centros. Me parece muy bien, pero creo que el plan debería empezar en el ámbito familiar. Es ahí en donde se acostumbran a desayunar mal («Un 20% de los niños desayunan en cinco minutos y sólo el 13% toma fruta», La Voz, 25-11) y a sustituir el tradicional bocadillo por bollería industrial. Los padres tienen que conseguir tiempo para que sus hijos desayunen equilibradamente y sin prisas, preocuparse de que tomen un bocadillo en el recreo escolar o en la merienda y de preparar comidas saludables. Hay que empezar antes para que no haya arbolitos consentidos , que luego serán difíciles de enderezar.