Lo raro

CÉSAR CASAL GONZÁlEZ

OPINIÓN

21 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

CLINTON decía que seguía a Marco Aurelio, sus meditacione. Aznar lee poesía. Miquel Barceló, el pintor, dice en sus cuadernos desde África que los taxis en Abidján son de color naranja. Una frase tira de otra como las cerezas de Julia Otero. Bush interpreta mal los Salmos y entona sobre Faluya que «el que siembra con lágrimas, cosecha con júbilo». A Carlos Fuentes le murió su hijo y ya no se puede perder más. La poesía es la mariposa malva en medio del fango. Faulkner dice que escribir es disparar sobre una idea. Induráin ganó cinco Tour como los dedos de una mano. Eta es la serpiente que se muerde la cola. La Coca-Cola es la chispa de la vida. Elián, el niño balsero, se llama así por las tres primeras letras de su madre Elizabeth y las dos últimas de su padre Juan. La escarcha es una flor blanca. Millás dice que nunca vio escupir a una mujer. Le preguntan a un escritor chileno cómo enamoró a su esposa y él contesta que cocinándole arroz. Mi hermano, el rubio, hace cuadros de Magritte con las nubes del cigarrillo. Anoche me reí cuando apagué el televisor como una colilla. Una columna es una oración para no creyentes. Lo raro es hermoso como el bengalí y una caricia sobre el mármol de un cuerpo. cesar.casal@lavoz.es