CÉSAR CASAL GONZÁLEZ
14 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.¿POR QUÉ construimos un puerto en Ferrol sin accesos y unos accesos en A Coruña sin puerto exterior? ¿Por qué la sangre está entre el color de la fresa y el de la cereza? ¿Por qué noviembre es un túnel? ¿Por qué noviembre no rima con pájaro y piel si lo hace con hiel? ¿Dónde se metió la luz? ¿Por qué, en noviembre, necesitamos más las caricias? ¿Por qué las autoridades casi no aprendieron nada del Prestige dos años después? ¿Por qué las farolas de noviembre se parecen tanto a jirafas fundidas? ¿Por qué nos quedamos mirando al motor del coche cuando el mecánico levanta el capó si no entendemos nada? ¿Por qué busco cadáveres de conchas en las playas? ¿Quién puede apuñalar a un bebé? ¿Por qué los niños de Israel celebran la muerte de Arafat? ¿Por qué las balizas de los aeropuertos tiemblan a lo lejos como las estrellas? ¿Por qué un beso es una herida? ¿Por qué a Valle le dolía el brazo que no tenía? ¿Por qué la telebasura habla, bla, bla? ¿Por qué diciembre y la navidad, después de noviembre? ¿Por qué noviembre? ¿Por qué la ansiedad es un puñal y el deseo, una jabalina? ¿Por qué no nos volvemos locos si sabemos que un día nos vamos a morir? ¿Por qué ducha, hucha, trucha? cesar.casal@lavoz.es