Ponerse al día

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

LA TARDE del 14-M, cuando ya se adivinaba una debacle electoral para el PP, Viri le planteó a Mariano que lo más conveniente era dejarlo todo porque «la política no da más que disgustos». Viri tenía razón. La política no da más que disgutos. Que se lo pregunten estos días a Fraga, al insumiso Baltar, a Cuíña o al propio Mariano. La política es desagradecida incluso con aquéllos que se dedican a servir y no a enriquecerse, que diría nuestro insolente conselleiro de la cosa de pesca. Pero lo cierto es que Mariano no siguió los consejos de su esposa y ahí lo tenemos, haciéndose con las riendas del PP para iniciar el camino hacia la Moncloa. Un recorrido que se presume largo y dificultoso, si atiende a los muchos consejos que Mariano recibe y que le indican que debe romper con el pasado que lo ha llevado de la mayoría absoluta hasta casi la ruina y a deshacerse de las sombras que lo acechan desde universidades extranjeras. Que ha de cerrar las crisis que devastan media España y acallar las voces que dudan de su capacidad. Pero todo es mucho más sencillo. Lo que Mariano tiene que hacer se reduce a una única cuestión. Modernizar el PP. Sólo eso. Actualizarlo y ponerlo al día. Porque casi todos los que vivimos en esta país ya hemos ido un par de veces más allá de los Pirineos; sabemos lo que es una unión de homosexuales, nos cruzamos mensajes por los móviles, percibimos que estamos en un Estado aconfesional y comprobamos que la guerra mata. Es decir, que estamos al día. Por eso, lo que tiene que hacer Mariano es adaptar el partido a vivir en el tiempo en que lo hace la sociedad a la que pretende gobernar. Si Mariano no es capaz de poner su partido al día, se lamentará de que «la política no da más que disgustos». Y a lo mejor hasta tiene que seguir el consejo de Viri de dejarlo todo.