EL FÓRUM fue otra maragallada, humo de discoteca casi sobre el Paralelo. Hay que tener la cara de cemento armado, el Fórum fue una operación urbanística (la bolsa sona), para ponerle los cuernos al Xacobeo con una programación de salas de fiestas, de Molino Rojo acuático. Hasta llovió sobre los estatuas de Terracota. Lo mejor del Fórum fueron las fugas de presos. Los catalanes siempre tan justos. Al Rey le llamaron en la placa inaugural Joan Carles y se quedaron tan catalanes. A Barcelona, este año, hay que ir al Nou Camp: a ver fútbol. Los de los blaugranas sí que es cruce de culturas (Giuly, galo; Larsson, sueco; Eto'o, camerunés; Xabi, de la misma rambla; y Ronaldinho, en el papel de Carliños Brown). En el Fórum los únicos que se cruzaron fueron los gatos de los muelles y alguna que otra azafata con algún que otro periodista. Cultura no es repartir dinero de conferencias entre mil amigos o simpatizantes. Menos mal que el Fórum pasó como una mala tramontana. La entrada fue floja como en un Mollerusa-Gramanet. Aún queda sentido común. Ahora las aguas vuelven al cauce del Pisuerga y el Fórum es de nuevo un equipo de baloncesto que está en Valladolid y un barco de regatas. cesar.casal@lavoz.es