Canon y televisión pública

OPINIÓN

DEPENDERÁ DE cómo formule el CIS la pregunta para saber si hay mayoría de españoles que prefieren pagar un canon por ver televisiones públicas (estatal y autonómica) en su casa, antes que hacer frente a sus costes a través de los Presupuestos Generales del Estado y de la comunidad autónoma respectiva. Si se formula a lo bruto, algo así como «¿Quiere usted pagar 250 euros por ver televisión pública?», todos conocemos la respuesta. Otra cosa será formular la cuestión de otra manera: «Como usted probablemente ya sepa, la televisión pública se puede pagar de dos maneras. Como se hace actualmente en nuestro país, a través de los impuestos que pagamos todos, de donde se utilizan unos 250 euros al año por cada hogar para el conjunto de las televisiones públicas, o bien como en casi toda Europa: por medio de un canon que pagan quienes tienen un televisor. Dicho canon sería más barato para los que en su comunidad autónoma sólo pueden ver RTVE porque hasta ahora carecen de televisión pública autonómica, por ejemplo 125 euros anuales, y más caro para quienes además de RTVE tienen televisión pública autonómica en su territorio, por ejemplo 250 euros. Sabiendo esto, ¿qué sistema prefiere usted: impuesto o canon?». Si además de esta fórmula que no descartan los cinco miembros de la comisión de sabios encargados de dar una solución a RTVE, las televisiones públicas en España pasan a ser de verdad públicas y, como ha declarado el propio presidente Zapatero, dejan de ser del Gobierno, quizás disminuya esa frenética carrera a tener televisión autonómica pagada de manera opaca y desleal para las privadas, y montada como coto del gobierno de turno para manejar los informativos y hacerse campañas de imagen y márketing político con el dinero de los ciudadanos, despreciando las únicas razones que justifican una verdadera televisión pública. Muchos políticos saben que la única manera de hacer frente a los presupuestos de las televisiones públicas en España (14 dentro de un año) sin detraer recursos de otros servicios públicos de verdad esenciales es con canon y aprovechando el fin de la televisión analógica (previsto para el 2012) y el reinado exclusivo de la era digital, entre otras cosas porque cuando se produzca el apagón analógico cada televisión pública tendrá, como mínimo, ocho señales digitales. ¿Cómo van a financiar cada una de estas señales si no es con un canon anual sobre los televisores digitales? Implantar la televisión digital requiere, entre otras medidas, un «plan renove» sobre el parque de televisores analógicos pero también un canon sobre los digitales cuyo monto total será el que defina la dimisión exacta de las televisiones públicas que quiere el ciudadano. Con estas reglas de juego es posible que lleguemos a tener de verdad unas televisiones públicas alejadas del poder político, que se acaben esas carreras para crear otras nuevas y que dejemos de ser el país de la Unión Europea que más televisiones públicas tiene.