LAS BEBIDAS gaseadas son frecuentes en la sociedad actual. Al destaparlas desprenden burbujas que ascienden hasta la superficie y se diluyen en el aire haciendo un ruido característico. ¿Desde cuando existen? Parece ser que el invento se debe al químico y teólogo británico Joseph Priestley (1733-1804), científico que aisló y caracterizó distintos gases, entre ellos el dióxido de carbono (CO2), que se desprendía en las cubas de fermentación de cerveza. Del CO2 dijo Priestley que no favorecía ni la combustión ni la respiración de los animales, aunque resultaba imprescindible para la vida de las plantas, que tenían la propiedad de transformarlo en aire respirable (en oxígeno). Como el dióxido de carbono parecía curar ciertas enfermedades como el escorbuto y las afecciones respiratorias, Priestley buscó una manera fácil de administrarlo e inventó el agua con gas artificial, que ha perdurado hasta nuestros días. La solubilidad en el agua aumenta con la presión y disminuye con la temperatura.