Refundar la OTAN

| JOSÉ JAVALOYES |

OPINIÓN

DE LOS CONSENSOS irlandeses sobre Irak, en el encuentro anual EE.?UU.-Unión Europea, a la cumbre de la OTAN en Estambul, la actualidad internacional tiene como eje de desarrollo un debate sobre el destino de la Alianza Atlántica. Turquía es el escenario del encuentro, aunque también compendia el problema de la Alianza. Estuvo Turquía en el estallido del disenso atlántico por la guerra contra Sadam, al negarse el dúo franco-alemán a que la OTAN le diera cobertura frente a un hipotético ataque iraquí durante las hostilidades. Está Turquía ahora en el punto de mira de todas líneas terroristas en curso, desde el órdago que mantiene Al Qaida. Turquía, desde la revolución de Kemal Ataturk, hace 80 años, es el paradigma del retroceso institucional del islamismo como sistema de gobierno. Y si a la definición del ex Imperio Otomano como «tierra de misión» primordial -para la esgrima de la Yihad o guerra santa- se añade su implicación estructural en el hervidero de Irak, los análisis de seguridad no pueden menos que concluir, ante la presencia de Bush, que pueden ser insuficientes cuantos esfuerzos de prevención se hagan. Ese problema puntual para la cumbre atlántica de Estambul es el núcleo estructural del debate. Pasa el futuro de la OTAN por una redefinición de su objetivo, luego de haber cumplido a entera satisfacción, como se dijo, el triple propósito de «mantener lejos a los soviéticos, cerca a los americanos y debajo a los alemanes». Fue la OTAN respuesta para una Europa encajada entre el derrotado totalitarismo nazi y el expansivo totalitarismo comunista. Debe ser ahora respuesta global contra el terrorismo ecuménico. Pero esta amenaza, siendo lo opuesto a ellas, se parece menos al Pacto de Varsovia que a las «divisiones del Papa» por las que preguntaba Stalin. Pide la OTAN su refundación política.