El céntimo sanitario

OPINIÓN

EN CONTRA de lo que algunos esperarían, no me voy a detener a comentar el asunto del cardenal, el sida y los condones, que se comenta por sí solo. Me interesa más hablar de otra demagogia. La buena ética comienza con buenos datos. La mentira y la manipulación de la opinión pública son prácticas que merecen siempre ser reprobadas. La demagogia no es nunca una actitud que contribuya al bien común. Por otra parte, el ciudadano no puede ser una parte meramente pasiva del proceso de toma de decisiones en una democracia viva y real, y para poder ser agente activo tiene que tener una cierta memoria histórica. Todo esto viene a cuento del céntimo sanitario, es decir, el nuevo impuesto sobre los carburantes para financiar la sanidad pública. Vaya por delante que tenemos una magnífica sanidad pública. Para llegar a esta conclusión sólo hace salir al extranjero y comparar. ¿Puede ser mejor? Sin duda, pero para ello hace falta el concurso de todos y cada uno de los que formamos el Sistema Nacional de Salud: gestores, profesionales y usuarios. De todos es sabido que el presupuesto sanitario se viene incrementando de manera notable en los últimos años, no sólo en nuestro país, sino en todos los países desarrollados (los subdesarrollados, por desgracia, siguen con presupuestos paupérrimos). Las razones son múltiples: una mayor esperanza de vida que conduce a la cronificación de determinadas enfermedades, una mayor presión asistencial (vamos más al médico), nuevos y más caros recursos terapéuticos. La conclusión es bien sencilla: hace falta más dinero para mantener una sanidad de calidad. ¿De dónde lo sacamos? Lo cierto es que actuamos hipócritamente en este asunto: queremos mejor atención sanitaria pero nos duele rascar el bolsillo. Por eso el céntimo sanitario, porque al ser un impuesto indirecto no se nota tanto que lo estamos pagando y, sin embargo, a final de año resulta una cantidad nada despreciable. Me interesa destacar que este impuesto lo pusieron en vigor en un primer momento dos Comunidades Autónomas gobernadas por el PP (Madrid y Galicia), que recibieron fuertes críticas de toda la oposición. En la actualidad, a pocos meses de todo ese revuelo, resulta que ya tiene céntimo sanitario Asturias (gobernada por PSOE e IU) y Cataluña lo está tramitando¿ ¿Entienden por dónde voy? En fin, que no les tomen el pelo en los debates electorales. No a la demagogia.