Bonnie & Clide

OPINIÓN

28 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

EL PASADO fin de semana se cumplieron setenta años de la muerte por los rangers de Texas de la pareja de bandoleros formada por Clyde Barrow y Bonnie Parker, algo que nadie recordaría ahora si en 1967 no se hubiese hecho la película Bonnie and Clyde , una obra maestra dirigida por Arthur Penn y protagonizada por Warren Beatty y Faye Dunaway. Así se reescribe el propio pasado. Porque la verdad verdadera es que estos malos chicos, a los que se atribuía una docena de muertos, practicaban una violencia gratuita y repugnante y su peripecia no tuvo otro atractivo que el de su propia muerte, juntos y con las armas en la mano. El hecho de que el cine haya logrado que todos sepamos de ellos, me ha llevado a pensar en las mil historias de bandoleros, fuxidos y guerrilleros gallegos que, por la debilidad de nuestra industria cinematográfica, nunca tendrán la misma oportunidad, a pesar de protagonizar historias mil veces más apasionantes. Y repaso en silencio los nombres de Foucellas, Guardarríos, Enriqueta Otero, Manuel Ponte, Curuxás..., por citar sólo algunos de la posguerra. La historia de cualquiera de ellos se merienda a la de Bonnie y Clyde. Pero, al parecer, sin Hollywood no hay merienda que valga. ¿O sí?