Más Europa

| GONZALO PARENTE |

OPINIÓN

ÉSTE FUE un slogan anterior que ahora se acaba de hacer realidad, con la incorporación de diez nuevos miembros a la Unión Europea. Pero a raíz del importante evento, cuando Europa casi alcanza los quinientos millones de habitantes, conviene hacer unas reflexiones básicas sobre la nueva situación europea y lo que le falta para alcanzar la verdadera unión continental. En primer lugar, ¿qué es Europa? Nos referimos a la Unión Europea (UE), compuesta por veinticinco naciones, con distinta cultura, lengua, historia e intereses, que se agrupan para formar el mayor ente comercial que existe en el mundo. Pero no nos confundamos, a pesar de los buenos deseos (Constitución, moneda común y política de seguridad y defensa comunes), las naciones constituyen por ahora las auténticas fuentes de legitimidad jurídica, y sus jefes de Estado/Gobierno, los únicos capaces de decidir. En segundo lugar, no se puede afirmar que «Europa ya está unida», porque no es verdad. Faltan países tan importantes como Noruega, Suiza, Rumanía, Bulgaria, Bosnia, Serbia, Montenegro, Croacia, Albania, Macedonia, Moldavia, Bielorrusia, Rusia y Turquía. Cada uno de estos quince países, con su propia problemática, pero con sus derechos históricos y geopolíticos que no se pueden desconocer. Por ejemplo: Turquía, país de origen islámico (igual que Bosnia o Albania), tiene una parte de su territorio en Europa continental; esto mismo le sucede a Rusia con Kaliningrado. En tercer lugar, el continente europeo posee condicionantes estratégicos invariables: la Europa marítima y la Europa continental. Son completamente distintas en mentalidad y orientación; la marítima mira hacia el Oeste y Sur, mientras que la continental está más pendiente del Este euroasiático. Atlántico y Mediterráneo versus las estepas rusas. Los intereses políticos, estratégicos y económicos siempre serán distintos, muy difíciles de coordinar. Ahora bien ¿Es posible que el día de mañana se puedan unificar? El tiempo lo dirá, pero es evidente que cada país, cada comunidad, tiene que luchar ahora para alcanzar los mejores niveles de vida de sus ciudadanos. En eso es en lo que estamos: cuanta más Europa, más competencia.