Geos en la radio

| LUIS VENTOSO |

OPINIÓN

LOS GEO son el cuerpo de élite de la Policía Nacional. La idea se le ocurrió al polifacético Martín Villa en 1978, como ministro del Interior. El grupo fue creado a imitación del expeditivo GSG-9 alemán, que el año anterior se había anotado un gran éxito con sus contundentes y arriesgados métodos. En octubre de 1977, cinco terroristas secuestraron en Mogadiscio (Somalia) un avión de Lufthansa con 87 viajeros a bordo. Una unidad del GSG-9 asaltó la nave y en diez minutos rescató a todos los rehenes. De los aspirantes a ingresar en los GEO, sólo el 14% superan las exigentes pruebas de admisión. Además de unas cualidades físicas notables, hay que acreditar un temple psicológico poco común. Los geos actúan en casos de riesgo extremo. Su pericia contrastada ha permitido resolver situaciones límite con fulminantes golpes de mano. Su currículo es formidable: en 26 años han liberado a más de 400 personas y han desarticulado 35 comandos terroristas. Quien entra en los GEO sabe que no va a trabajar en la caja de ahorros. Y debe ser consciente de que maneja materias delicadísimas, en la médula de la seguridad del Estado. Por eso desconcierta que, sólo cuatro días después de la dramática operación de Leganés, uno de los agentes que participaron acuda a una radio para poner verdes a sus superiores. Además, el policía de élite airea su protesta en una situación de máxima alerta antiterrorista y de gran de provisionalidad (el viejo Gobierno se está yendo y el nuevo aún no ha entrado). Si cree que la redada contra los asesinos del 11-M se ejecutó mal, tenía vías internas para elevar su queja, como se hace en todas las grandes democracias occidentales. Como dicen en el fútbol: algunas cosas hay que lavarlas en el vestuario.